Todos contra Stallman (Parte 2)

No escribo mucho en el blog, lo cierto es que lo tengo un poco abandonado pero… venga, hoy salgo de mi retiro para decirlo un poco más alto. Me tiene hasta las pelotas toda esta mierda, pero mucho. ¿A alguien le molesta? Este es mi sitio web y aquí digo y opino lo que quiera. Así que perfecto, sentadas las bases continuo.

Esta historia, la historia de mi cabreo con el mundo del software libre, o mejor dicho con el aire puritano que últimamente se prodiga en moda contemporánea de lo políticamente correcto, comienza en 2019, en el momento que escribí unas lineas lo que fue el primera parte de este “Todos contra Stallman“. En aquel momento lo sucedido para resumirlo fue que Stallman, que es cómo es, que no es una persona “normal”, como podemos entender el común de los normales, sino que a pesar de ser una mente brillante y un aspecto algo descuidado Richard Stallman no está loco sino que tiene síndrome de Asperger.

AS-PER-GER señorías. Así que por ahí vamos a respetarle un poco y hacer un ejercicio de empatía por un momento y tenerle una bola extra de paciencia. Y no es para menos. Stallman en más de cuarenta años de andadura jamás ha dejado de luchar y cambiado su punto de vista en la defensa de la libertad del usuario frente a cualquier otra consideración. Nuestra libertad, por si alguien está despistado.

Por aquellos meses de 2019 en EE.UU y el mundo se encontraba convulso ante el escándalo del caso Epstein en donde se ha daba a conocer toda una trama de prostitución que ha salpicado todo tipo de personalidades. Y Stallman cometió el error de creer estar hablando entre amigos al defender la memoria de su amigo Marvin Minsky (Nueva York, 9 de agosto de 1927-Boston, 24 de enero de 2016)​ y no contar con que su mensaje fuera completamente sacado de contexto por los grupos de presión que por ahí populan las redes sociales.

¿Pero qué dijo Stallman que fuera tan grave? ¿Quizá volvió a llamar payaso a Gordon Brown? ¿Quizá volvió a arremeter contra Icaza? ¿Quizá y solo quizá osó recordarle a Microsoft las directrices del software libre? Volviendo a la anécdota del principio Stallman es una persona que suele medir cada palabra, cada gesto, cada matiz, etc en donde la lógica impera ante cualquier otra cuestión. Él es así. Hay quien podría ver en esto una persona maniática, pero quienes hemos tenido el honor de cruzar unas palabras con él en persona o por email sabemos que solo es una persona especial, con sus manías, con su corazón, como tu o yo pero a su manera.

Así lo que dijo Stallman, simplemente, es que no estaba de acuerdo con que los actos sexuales de Marvin Minsky tuvieran que caracterizarse de “abuso sexual” (sexual assault), porque le parecía un término demasiado vago. Y como no podía ser de otro modo de todo lo dicho en hilo de la lista de correo del Laboratorio de Ciencias Informáticas e Inteligencia Artificial (CSAIL, por sus siglas en inglés) del MIT alguien decidió sacar de contexto la siguiente cita:

We can imagine many scenarios, but the most plausible scenario is that she presented herself to him as entirely willing. Assuming she was being coerced by Epstein, he would have had every reason to tell her to conceal that from most of his associates.

La traducción es esta:

Podemos imaginarnos muchos escenarios, pero el más probable es que ella [la víctima] se presentara ante él como estando totalmente de acuerdo. Si asumimos que estaba siendo coaccionada por Epstein, este tendría que todas las razones para decirle que ocultara esto [la coacción] ante sus conocidos.

Lo que quería decir Stallman es que Minsky muy probablemente desconociera, según su punto de vista, qué sucedía entre los bastidores de las fiestas de Epstein pues éste coaccionaba, amenazaba y aleccionaba a sus victimas previamente. Dicho de otro modo, Stallman no niega los hechos, no niega que Epstein fuera un H de la gran P pero pone en duda que su amigo Minsky fuera una parte consciente de la trama y que por tanto el termino “abuso sexual” no fuera el más adecuado.

Y se armó la marimorena, la gorda vinkinga, llegó la invasión alien, el Armagedón, que vamos, se lió parda dentro de la comunidad. El linchamiento publico y presión fue tal que Stallman se vió obligado a renunciar de su cargo. Movimiento para salvar a la Free Software Fundation y no verse salpicada en el asunto. Y yo me pregunto ¿fue la de Stallman una opinión que merezca un linchamiento público? ¿Por qué lo condenamos como si él hubiese sido parte de la red de Epstein?

Pues así las cosas, el bueno de Stallman, anunciaba de manera repentina su regreso a la junta directiva de la FSF (Free Software Foundation), de cuya presidencia había dimitido en 2019 – estamos en 2021- tras las polémicas declaraciones sobre el Caso Epstein que mencionaba y su linchamiento público.

“No tengo intención de volver a dimitir. […] Algunos de vosotros estaréis felices por eso, y otros pueden estar decepcionados, pero ¿quién sabe?”.

¿Y qué ha pasado? Pues que se armó otra vez. Y otra vez voces elevan la voz, y otra vez los gritos y la alarma. En pocos días la comunidad vuelve a ser una olla a presión de indignación.

Y ya sabemos como se las gasta la turba. ¡Qué rueden cabezas!

Lo interesante es que ahora tenemos a la junta directiva de la Open Source Initiative (OSI) lanzando puñales hacía la FSF, con la amenaza explícita de cortar lazos con la misma si no rectificaba:

“La OSI solicita a la Free Software Foundation que responsabilice a Stallman de su comportamiento pasado, le retire de los puestos de dirección y contribuya a hacer frente al daño que causó”.

“No participaremos en ningún evento que incluya a Richard M. Stallman y no podremos colaborar con la FSF hasta que Stallman sea excluído del liderazgo de la entidad”.

Y cantando para Bingo, una carta abierta firmada por varios líderes de la comunidad open source, en la que se exige la dimisión de toda la directiva de la FSF – ¡toma ya! – la expulsión de Stallman de todos sus puestos, incluyendo el de líder del Proyecto GNU; se propone, igualmente, no compartir proyectos ni eventos que patrocine o en los que participe Stallman y la actual directiva de la FSF. Esta carta ya ha sido firmada por los líderes actuales de proyectos como la Open Source Initiative, el Proyecto Debian, la Fundación Apache o la Fundación GNOME; también la firman, a título colectivo, organizaciones como la Fundación Mozilla, la Fundación X.org o el proyecto Tor.

¿Puedo proponer también que borremos su perfil de la Wikipedia y toda mención a su persona en la red? Y ya puestos, la de sus padres y toda aquella persona que pudiera haber mantenido contacto con Stallman a lo largo de su vida. Espera, tengo una idea. ¿Porqué no quemamos libros?¿Y si lo tiramos por un barranco? ¡A la hoguera con él! ¡Borremos su legado!

¿Pero qué cojones nos pasa? ¿Nos hemos vueltos todos idiotas con esto del cambio de siglo?

Ok, 1, 2, 3, respirar, ya me calmo. Soltada la bilis, quiero hacer la siguiente reflexión. ¿Qué mundo queremos? Está claro y puedo discutir y entender que la FSE en su decisión de “repescar a Stallman” no ha sido muy democrática que digamos. Es posible.

Quizá si Stallman saliera llorando a lagrima viva en el programa de Oprah las cosas habrían sido diferentes y la reacción un poco más blanda pero eso no ha sido así. Las cosas a veces no tienen un final ideal y aquí mi punto. Creo que la reacción que estamos viendo estos días es completamente desproporcionada. Por irónico que parezca la libertad que muchos procesan para “cagarse en su puta madre” en defensa de la libertad de expresión parece encontrar su limite justo cuando esas palabras dichas por boca de otro no gustan, no están de moda o no son “tope cool” y así están las cosas.

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