Microsoft, Chile y el poder del dinero

microsoft presiona al congreso chileno

Imagen: Samael Kreutz

Si fuera una película no te lo creerías pero desgraciadamente estas cosas ocurren, son reales y están a la orden del día. Cada vez son más las administraciones (Francia, Alemania, etc) que optan por el software libre como solución para liberarse de la losa que muchas veces supone para sus presupuestos el renovar licencias. Es más muchos países, como Bolivia, China o Rusia, van más allá y entienden como un valor estratégico la apuesta por soluciones libres ya que permiten una independencia en la toma de decisiones que de otra manera no son posibles. Y dicho esto…

Imagina por un momento que eres un diputado en Chile. Que propones crear una ley que prioritice el uso de soluciones libres en la administración. Que no rechaza la compra de software privativo siempre y cuando sea suficientemente justificado. Simplemente con la idea de que al forzar a la administración a actuar así se optimizaría un recurso que si no es gratis permite el desarrollo de un ecosistema al margen de monopolios. Y lo consigues, consigues que tu propuesta sea aprobada con suficiente mayoría. ¡Éxito! Una nueva victoria a celebrar por todos nosotros, entusiastas del software libre pero… paren rotativas. No abramos la botella de cava todavía… dejemos 24 horas.

Al día siguiente se propone una digamos “contrapropuesta” que bloquea la anterior. ¿Y qué sucedió? Pues que fue aprobada. ¿Cómo es esto posible? Lo cierto es que no quiero pensar mal. Quiero pensar que simplemente como aquí, allí no se leen las normas que se votan y que el voto responde a las directrices que dicte el partido. No me miréis así, quiero pensar eso porque la otra opción es todavía más terrible.

Un lobby ve amenazado su modelo de negocio, lejos de adaptarse busca todos los resortes y contactos disponibles para poder cambiar la situación a su favor. Unas llamadas, alguna visita y de pronto “todo arreglado”. Y cuando se dice arreglado se dice aplicar una política de echos consumados que enrede todo lo suficiente para que sea más práctico dejar las cosas como están que volver atrás en la propuesta (esto me suena).

Lo que queríamos era un proyecto que ahorraba millones de pesos al Estado. Pero como a una empresa en particular no le convenía (Microsoft), utilizó el lobby para poder echarlo abajo – Vlado Mirosevic

Y esto que parece de ciencia ficción no es el único caso. La semana pasada conocíamos la noticia de que Munich podría volver a usar software privativo (Microsoft) abandonando el proyecto que lleva capitaneando desde hace más de diez años. Dicha noticia no es del todo cierta como bien indica Pablo en glatelier.org, ya que habría que matizar que es el deseo del ViceAlcalde de la ciudad  (reconocido de Microsoft) y todavía falta mucho trámite como para que sea una amenaza real.

Tenemos que tener cuidado. Esta noticia nos enseña a ser cautos en celebrar. Hay muchos intereses creados. 24 horas han bastado esta vez para tirar abajo una excelente iniciativa. Sobra decir que algo huele a podrido y no son mis pies.

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Fuente: http://www.biobiochile.cl

 

fry

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