Cómo convertir tu viejo telefono en una cámara de seguridad

Están tirados en tu cajón y yacen olvidados. Han compartido contigo momentos divertidos y otros tristes y han servido como herramienta para conectar con amigos, familia y compañeros de trabajo. Revolucionaron la comunicación en los 90 y si bien algunos son piezas de museo otros todavía pueden tener utilidad. Hablo precisamente de los teléfonos móviles.

Si la mayoría de los teléfonos tienen cámara ¿se te ha ocurrido que podrías usar un viejo móvil como una cámara de seguridad? La mayoría de las cámaras de seguridad no tienen una resolución para tirar cohetes porque lo prioritario no es tanto la imagen que captan sino la capacidad que ofrecen de detectar intrusiones en nuestro hogar o negocio. Entonces en lugar de gastarnos una fortuna en una instalación, ¿por qué no usar nuestro viejo terminal?

En casa tengo varios BQ y un HTC que no uso. Así que he pensado que una opción podría ser la de a través de la red WiFi de mi casa el poder crear una red de cámaras que cubran varios lugares de la casa o simplemente dejar un terminal conectado mediante conexión a Internet mediante 3G para que en el caso de que se corte la luz “accidentalmente” pueda seguir emitiendo. Algunos proveedores permiten seguir conectado así te pases de megas en su plan de datos más económico. Es el caso por ejemplo en España de Tuenti que ofrece 64Kbps que si bien es “nada” al menos es algo.

Como mis teléfonos son Android en Google Play he encontrado un par de aplicaciones para ellos que merecen la pena. Hay muchas más pero creo que Manything” y “Cámara de vigilancia wifi son las opciones más interesantes si no queremos perder mucho tiempo en configuraciones. La instalación es sencilla a través de la tienda de aplicaciones.

Debemos instalar la aplicación tanto en nuestro telefono “espía” como en nuestro telefono habitual. Uno actuará como receptor y otro lo hará como emisor de nuestra señal. El proceso es bastante simple y en poco tiempo lo tenemos todo configurado.

Aunque parezca mentira un telefono móvil lo podemos esconder en cualquier lugar.  Podemos colocarlo dentro de un libro, detrás de un espejo, etc y el cable de corriente se puede disimular con algo de maña. Quizá el problema radique más en decidir qué programa usar.

De los dos comentados ambos me encantan. Son gratuitos para sus funciones más básicas. Ambos contemplan la posibilidad de activar un modo de sensor de movimiento y la posibilidad de acceder a nuestra cámara incluso desde nuestro PC de escritorio. No tienen visión nocturna por supuesto (para eso necesitas una cámara de seguridad profesional) pero ofrecen una funcionalidad interesante que hasta hace no mucho teníamos que apañarnos con un viejo PC, WebCam, configuración del servidor y scripts para que todo funcionase.

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