La medicina de código abierto pone la salud por encima de las ganancias

Las bondades del software libre o el código abierto creo que son por todos conocidos. No solo en temas de software o hardware, en realidad esta base o ideología es aplicable a muchos aspectos de nuestra vida. Cada vez es mas relevante en campos como la medicina.

Si dejamos a un lado anécdotas como la vivida por Karen Sandler encontramos casos como el de Jay Bradner buscando la cura para el cáncer, utilizando open source. Bradner es investigador y profesor de medicina en Harvard y en el Instituto de cáncer Dana Faber, y fue el protagonista de un descubrimiento que podría ser clave para encontrar una cura para el cáncer. Este descubrimiento esta relacionado con la fabricación de una molécula que, en palabras no medicinales, hace que un tumor se olvide que es un tumor.

Pero lo más interesante es que este investigador ha decido liberar su descubrimiento, un hecho muy importante que esperemos marque el camino para otras investigadores para que comiencen a liberar sus conocimientos, a compartirlos y no a vender sus descubrimientos a grandes empresas farmacéuticas que simplemente todo lo que buscan son beneficios económicos.

Otro ejemplo es Raven, un robot cirujano. Desarrollado por Universidad de Washington Biorobotics Lab y la Universidad de California en Santa Cruz Humanos Bionics Laboratorio. Es capaz de ofrecer una visión 3D del interior del cuerpo humano en tiempo real, con él es posible realizar procedimientos quirúrgicos complejos y operar de forma remota a través de una red informática. Raven funciona gracias a un Kernel linux y un sistema operativo basado en Open Source. La ultima revisión de Raven es mas pequeño y portable, la NASA parece apostar por usar esta tecnología para aplicaciones a miles de kilómetros de distancia.

ravenrobot La medicina de código abierto pone la salud por encima de las ganancias

En el desarrollo de medicinas el open source también está presente. Por ejemplo en el desarrollo de fármacos contra la malaria liberando descubrimiento de nuevos fármacos para tratar esta enfermedad tropical. Este es el caso de GlaxoSmithKline, el gigante farmacéutico, que decidió abrir al público los diseños de 13,500 compuestos químicos que podrían inhibir la malaria, con la finalidad de que la gente interesada colabore con los científicos en el desarrollo de una droga que pueda controlar esta enfermedad.

Desde la Universidad de Granada han contribuido con su granito de arena para ayudar a mejorar las condiciones comunicativas de las personas que padecen patologías como el síndrome de Down o Autismo, todo ello de la mano del código abierto y de la licencia de Creative Commons acercando la herramienta a todo el mundo que la necesite, quiera usar o enseñar.

Así el impacto del código abierto en la medicina es ya notable. Nos rodea, por ejemplo en los ordenadores que soportan las aplicaciones y servicios de un hospital. Midland Memorial Hospital (Midland, Texas) cuenta con una red de 680 estaciones de trabajo y servidores basados en Red Hat linux. Se han gastado cerca de 6,3 millones de dólares en una inversión que habría supuesto mas del doble en software propietario.

Estamos ante una revolución en la medicina y la atención de la salud de múltiples maneras. Se trata de la creación de una  transparencia y la rendición de cuentas que revierten en una gran victoria para el avance de nuevos tratamientos y curas, y reducir los costos de la investigación.